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SALVADOR
ALLENDE, EN EL ESTADIO NACIONAL, DISCURSO QUE PRONUNCIO PARA SALUDAR EL
CUADRAGESIMO ANIVERSARIO DEL PS. EL TEXTO INTEGRO DEL DISCURSO ES COMO SIGUE:
Compañeros socialistas de Santiago:
Compañeros socialistas de Chile:
Ustedes comprenderán !a profunda y justificada emoción que
tengo, al levantar mi voz en este Cuadragésimo Aniversario de nuestro
combatiente Partido Socialista,
Yo quisiera que cada uno de ustedes se pusiera en mi lugar,
para entender por qué es tan honda esta emoción. Yo también fui joven y puse mi
fe y mi entusiasmo hace muchos años en el Partido Socialista. Fui fundador de
él. (Aplausos). Por la voluntad, la decisión, el empuje del Partido Socialista,
de la Unidad Popular, del pueblo de Chile, hablo aquí como fundador del Partido
y como compañero Presidente de la República. (Aplausos).
Y yo tengo
la obligación y el derecho de pedirle a esta masa que llena el Estadio, que
oiga mis palabras, porque creo que esta es la oportunidad en que el pueblo debe
meditar -y el Partido fundamentalmente- la grande y dura tarea que tiene, y la
gran responsabilidad que ha asumido ante su conciencia revolucionaria, ante la
historia y los revolucionarios del mundo.
Nace el Partido hace 40 años, cuando en el mundo se sentía
todavía con fuerza -y más en los países en vías de desarrollo- la crisis
financiera de 1929 y 1930. Nace el partido cuando ya se avizoraba la amenaza
del nazi- fascismo, y en nuestro país los grupos oligárquicos habían recuperado
el poder y habían, como siempre, utilizado la represión frente a la justa demanda
de los trabajadores. Ahí está Ranquil: represión a campesinos en la hora en que
el Partido empezaba a caminar por la senda revolucionaria.
Nace como una realidad: no nace para competir con un partido
hermano que ya había escrito páginas de lucha y que era el heredero de la noble
tradición de Luis Emilio Recabarren. (Aplausos).
Teníamos una doctrina: éramos y somos un partido de
trabajadores, fundamentalmente de la clase obrera. Un partido definido como
antimperialista y anticapitalista: un partido con una gran vocación nacional y
patriótica, pero que ha mirado y mira fundamentalmente más allá de la clase
obrera, para hacer realidad la tradición -como dijera Altamirano- de una
América latina independiente y unida, que levante su voz de continente frente
al mundo.
Un partido que contribuye, junto con otros, a una etapa del
proceso chileno que hizo posible la victoria de Pedro Aguirre Cerda en 1938.
Muchos no han comprendido la etapa de este proceso y yo quiero señalar desde
luego que siendo un avance extraordinario, la clase obrera, los trabajadores,
no tenían la presencia que tiene hoy día la Unidad popular. El Frente Popular
representó la lucha de los sectores de Izquierda para hacer en ese entonces la
izquierda del capitalismo.
Hoy día la Unidad Popular ha llegado al poder para construir
la nueva sociedad. Son los trabajadores los que tienen la hegemonía y nuestra
estrategia es construir el socialismo. (Aplausos).
Somos un partido que ha tenido una vida muy intensa: hemos
aplicado tácticas, desafiadas a veces por la realidad; hemos sabido de las
victorias y de las derrotas. De ambas hemos aprendido, y hoy, en estos 40 años,
el Partido está más aferrado, tiene más experiencia, está fundido en la
historia de la lucha social de Chile. El Partido tiene conciencia de lo que es
la Unidad Popular. ¡Hoy el Partido es y será un pilar fundamental de la
Revolución chilena, antimperialista, anti oligárquica y anti feudal!
(Aplausos).
Compañeros: 40 años de vida. 40 años de militancia. Ante
Uds. lo he dicho, y debo repetirlo una vez más: todo lo que he sido y lo que
soy se lo debo al Partido, al pueblo, a la Unidad Popular.
Y por eso
es que como Compañero Presidente, en este aniversario vienen a mi mente los
recorridos por la patria y mi contacto con los trabajadores socialistas, con
los compañeros de base del Partido.
¡Cómo no recordar al minero o al pampino, al ovejero de las
estancias magallánicas, al maestro primario, al obrero industrial, al hombre
del carbón!
i Cómo no recordar a aquellos que nunca pidieron nada, que
no tuvieron jamás un puesto, que no reclamaron ninguna prebenda, que son y han
sido la más esencial y granítica fuerza en que se levanta la moral y la
voluntad revolucionaría del Partido Socialista! (Aplausos).
¡Cómo no recordar a nuestras compañeras, que luciendo sus
blusas blancas y sus rojas corbatas, empezaron a organizar la Federación de
Mujeres Socialistas, en horas tan duras para el pueblo y más duras para ellas!
¡Cómo yo, viejo militante, no he de rendir homenaje a los cuadros juveniles, a
los muchachos del Partido, aquellos que a veces le dan vida y calor por su
voluntad de protesta, por su fe y su anhelo revolucionario! ¡Cómo no recordar a
los militantes anónimos, y cómo no rendir homenaje a los mártires del Partido,
fundamentalmente a la juventud que escribió los nombres de Llanos, Bastías y
Barreto, nombres incorporados a la historia de la lucha social, ejemplo de
heroísmo y sacrificio! (Aplausos).
A los 40 años, el Partido Socialista forma parte del
Gobierno de los trabajadores, y es el partido mayoritario de la Unidad Popular.
Tiene características muy singulares y es difícil que haya, como lo dijera
Carlos Altamirano, otro Partido Socialista, excepto en Norvietnam, que tenga
las características y el ideal que tiene el nuestro.
Y en estos 40 años, tenemos el orgullo y la satisfacción
revolucionarla de que hombres representando a pueblos, a gobiernos y a
movimientos populares, han venido de los cinco continentes para estar junto a
nosotros.
Yo saludo en nombre del pueblo de Chile, yo saludo en nombre
del Gobierno Popular, a los camaradas y amigos que alzan la palabra solidaria y
fraterna de los cinco continentes del mundo. (Aplausos).
Ha avanzado el Gobierno Popular hasta conquistar el
Gobierno. En el mundo la fuerza socialista se ha vigorizado extraordinariamente,
y por ello podemos decir también que tenemos confianza en las fuerzas populares
revolucionarias; por eso, la más grande derrota del imperialismo la hemos
podido vivir; y por ello, yo rindo también el homenaje al pueblo de Vietnam y
saludo con especial calor a los compañeros vietnamitas que están aquí.
(Aplausos).
Y en
nuestro Continente los pueblos van teniendo cada vez más conciencia; la lucha
por la liberación en cada país es de acuerdo con su propia realidad y va
tomando contornos más definitivos. Y hoy podemos ver -es el caso de Panamá-
cómo alzan la voz reclamando su Independencia económica, y el pleno goce de sus
riquezas. Y aquí, en América latina, nosotros, en este aniversario, podemos
decir que allá en el norte, que allá en la Isla Caribeña, se hizo posible la
esperanza revolucionaria de Martí. ¡Saludamos a Cuba socialista de Fidel
Castro! (Aplausos).
EL IMPERIALISMO, EL GRAN ENEMIGO DE AYER, DE HOY Y DE MAÑANA
En América latina las grandes masas comprenden la etapa
histórica que viven; toman conciencia del drama de los países en vías de
desarrollo y saben perfectamente bien que el gran enemigo de ayer, de hoy y de
mañana, aliado de las reacciones internas, es el imperialismo.
Chile -y el pueblo debe entenderlo bien- en esta etapa en que
vivimos ha marcado una actitud señera contra las plataformas del imperialismo,
expresadas en la actitud de las grandes empresas transnacionales.
La voz de la Unidad Popular, la voz del pueblo de Chile, la
voz del Gobierno de los trabajadores, se ha levantado en la Organización de los
Estados Americanos, en el Consejo Económico y Social. Se ha levantado en la III
Unctad, se ha levantado en el más importante foro internacional, que son las
Naciones Unidas. Pero la voz de Chile ha encontrado eco y acaba de terminar el
evento más importante, la Conferencia Mundial Sindical, donde los trabajadores
del mundo, junto con traernos su palabra fraterna y revolucionaria, han
levantado su decisión implacable de luchar contra la plataforma imperialista
que representan las empresas transnacionales.
(Aplausos).
Por eso, compañeros socialistas de Chile, militantes
socialistas de Santiago, al cumplir 40 años de vida nuestra colectividad, y
siendo pilar del Gobierno, y siendo militante del partido de ustedes el
compañero Presidente de la República, se acrecienta la responsabilidad del
Partido. Se hace más grande esta responsabilidad; hay que desatar la conciencia
revolucionarla y hay que entender claramente que hoy es el partido del Gobierno
Popular, del Gobierno de los trabajadores. (Aplausos).
La Unidad Popular logra su victoria sobre la base de actuar
frente a la realidad concreta de nuestra patria. Esa ha sido la clave del éxito
que nos ha llevado hasta el Gobierno. Es conveniente que el pueblo lo entienda:
el camino de Chile es un camino distinto al que han tenido otras fuerzas que
han alcanzado el poder y que han construido el socialismo.
Nosotros hemos caminado de acuerdo a nuestra tradición y a
nuestra historia; estamos forjando el mañana dentro de los difíciles marcos de
una democracia burguesa, y lo hacemos en pluralismo y libertad. Podemos hacerlo
así, por las características de nuestro país y por hechos que tienen una
connotación que el pueblo debe entender. Por ejemplo, las iglesias chilenas y
la Iglesia Católica, no es una iglesia reaccionaria que no se abra a las
grandes necesidades del pueblo. Las Fuerzas Armadas de Chile, son fuerzas
armadas democráticas, es el pueblo con uniforme y lo demostraron claramente en
octubre del año pasado. (Aplausos).
NO SE ABATE EL CAPITALISMO EN UNA SOLA JORNADA APOCALIPTICA
La clase obrera chilena tiene su propia y dura experiencia y
una fuerte conciencia revolucionaria; dentro de esta realidad nace, para hacer
victoriosa la Unidad Popular. Nuestra estrategia es construir el socialismo;
nuestras tácticas, de acuerdo a las realidades que vamos confrontando. No se
abate el capitalismo en una sola gran jornada apocalíptica; es como si
estuviéramos frente a un campo de batalla; hay trincheras y trincheras donde el
capitalismo va defendiendo sus ventajas y privilegios y nosotros hemos ido
tomando esas trincheras.
Lo hicimos cuando recuperamos para Chile las riquezas
básicas en manos del capital foráneo. Tomamos otra trinchera de la reacción
cuando terminamos con el latifundio. Avanzamos otra trinchera, cuando
nacionalizamos el cobre. Hemos alcanzado trincheras cuando las industrias
estratégicas y los monopolios han pasado al área estatizada de la economía
nuestra. Y esto tiene que apreciarlo el pueblo, y esto tienen que entenderlo
bien, mis queridos compañeros del partido. Por eso hemos seguido una ruta justa
y seguiremos avanzando. Lo haremos sobre la base de nuestra decisión
irrevocable de cumplir el programa de la Unidad Popular.
Yo lo he dicho y lo sostengo: todo lo que el pueblo me ha
enseñado está en la lealtad de hoy a la lucha por la independencia de nuestra
patria, y por la conquista de días mejores para las grandes masas preteridas; a
la lealtad del pueblo responderá con la lealtad de un militante socialista, y
como Presidente de Chile cumpliré implacablemente el Programa de la Unidad
Popular. (Aplausos).
Por eso, el pueblo y los socialistas deben ir valorizando
cada paso, cada conquista, cada dificultad, cada derrota -que las hemos tenido-
y el pueblo debe sacar experiencia de los hechos que son extraordinariamente
trascendentes: el paro patronal sedicioso de octubre del año pasado y el
resultado de las elecciones del 4 de marzo. Yo tengo la certeza absoluta de que
nunca aprendió tanto el pueblo, como en octubre del año pasado; aprendió lo que
es la subversión patronal; aprendió cuáles partidos estaban con él y cuáles no;
supo del desprecio de esa fuerza por el propio régimen democrático, que dicen
defender; se dio cuenta de cómo se fabrica un clima falso en el campo nacional
e internacional, cuando se trata de combatir un Gobierno de los trabajadores;
distinguió claramente la mentira y la verdad, expresada en la prensa, en las
radios, en los medios Informativos.
Nunca el pueblo aprendió tanto, fundamentalmente de Economía
Política. El pueblo supo de la importancia de los transportes, de las
dificultades de nuestra infraestructura, de los puertos atochados; supo el
pueblo que tenía que organizarse, entendió el pueblo que su gran barricada
estaba en hacer que las fábricas no se detuvieran. Y el pueblo aprendió cuán
fuerte es, y por lo tanto no se dejó provocar, cuando quisieron que el pueblo
saliera a las calles para utilizar contra ellos la violencia que habría llevado
a un enfrentamiento; el pueblo aprendió que si un empresario cerraba la fábrica,
los trabajadores, los empleados y los técnicos leales a Chile y a la patria,
tenían que trabajar; el pueblo aprendió que industria que se cerraba, si el
pueblo la tomaba para hacerla producir, era la industria incorporada al
patrimonio de todos los chilenos. (Aplausos).
El pueblo supo medir su poder. La importancia que tiene la
clase obrera, la conciencia de los trabajadores, el trabajo voluntario de la
juventud, fue un factor decisivo en la historia. Los profesionales que
organizaron el Frente Patriótico contribuyeron a dar los servicios que el
pueblo necesita. Por ello, una vez más el pueblo supo quiénes eran
esencialmente partidarios de la libertad y quiénes eran adversarios de ella;
quiénes auténticamente quieren profundizar y ampliar la democracia y quiénes
usan esa palabra para defender sus privilegios cuando son Gobierno y abominan
de ella cuando han sido derrotados, aun electoralmente.
LA GRAN LECCION DE OCTUBRE DE LA UNIDAD POPULAR: DERROTA DEL
PARO SUBVERSIVO MAQUINADO POR LAS FUERZAS PROFASCISTAS Y REACCIONARIAS
Es la gran lección que nos deja octubre: la victoria
popular, la derrota del paro subversivo en octubre, aplastando las fuerzas pro
fascistas y reaccionarias. En octubre impedimos el caos económico haciendo
producir la patria; en octubre atajamos el enfrentamiento y la guerra civil. En
octubre el Gobierno con las Fuerzas Armadas y de Orden y con los trabajadores,
defendió a Chile y su futuro; en octubre demostramos nuestra fortaleza.
¡Vencimos en octubre y por eso también vencimos el 4 de marzo de este año!
(Aplausos)
Por eso el pueblo debe meditar que fue justa la salida de un
Gabinete integrado por las Fuerzas Armadas, los partidos populares y
representantes de los trabajadores. Ello permitió dar un plazo de 48 horas para
empezar a normalizar el país; es una experiencia que ustedes no pueden olvidar
y por ello es que se proyecta también -por la extraordinaria importancia- el 4
de marzo de este año.
¿Qué dijeron? Que iban a obtener los dos tercios. Querían,
por la vía institucional, arrebatarles a los trabajadores su Gobierno, derrocar
institucionalmente al Gobierno Popular, al Gobierno de ustedes. Fracasaron y
seguirán fracasando.
EL 4 DE MARZO ES LA EXPRESION MAS ALTA DEL PODERIO DE LOS
TRABAJADORES
Dialécticamente se entiende qué fue el 4 de marzo; porque
ello es la respuesta de las conquistas alcanzadas; de la conciencia política de
la mayoría de los trabajadores de nuestra patria. El 4 de marzo,
porcentualmente representa un avance extraordinario, pero cualitativamente es
la expresión más fuerte del poderío de los trabajadores y de la firmeza
granítica del Gobierno Popular.
Por eso, ellos también, los enemigos de Chile y de ustedes,
trabajadores, se pusieron en distintas y diferentes actitudes antes de la
elección. Primero, acusamos constitucionalmente, después de una aplastante
derrota; pero también dijeron que si sacábamos más del 42% -y lo dijo en un
documento la Sociedad de Fomento Fabril- no cabía otra salida en Chile que la
guerra civil.
Por eso es que yo tengo la obligación de hacer meditar a los
trabajadores de Chile que me escuchan, y señalar los peligros que nos
amenazan-y las horas difíciles que tendremos que pasar; peligros y amenazas que
nacen de la desesperación de la reacción nacional e internacional, de los
grupos oligárquicos que han perdido el Gobierno y perderán totalmente el poder;
ellos pretenden provocar el caos económico y buscan el bloqueo Institucional del
Gobierno. Ya lo ha dicho el compañero Altamirano: proyectos fundamentales como
el de Delito Económico, estancado en el Congreso; presupuestos despachados sin financiamiento;
reajuste de la misma manera, lo cual constituye una palanca inflacionista que pesa
extra ordinariamente sobre los que viven de un sueldo y un salario.
LOS REACCIONARIOS CAMBIAN SUS TACTICAS: HOY ESTIMULAN EL
ECONOMICISMO DE LOS TRABAJADORES
De allí entonces, que los trabajadores -y sobre todo los
socialistas- tienen que darse cuenta de que los que propiciaron el paro
patronal de octubre pasado, han cambiado sus tácticas y sus métodos. Y eso
quiero advertirlo claramente frente a Uds. Se trata ahora de estimular el
economicismo de los trabajadores; se trata ahora de empujar sus reivindicaciones
más allá de lo posible y de lo justo. Nosotros presentamos un proyecto de
anticipo de reajuste que significa el ciento por ciento hasta los 5 sueldos
vitales; ellos lo plantean para todos los sueldos. Saben perfectamente bien,
que ese es un factor inflacionista extraordinario, sobre todo si no dan los
recursos; y sin embargo, levantan esta bandera porque pretenden crear más y más
dificultades económicas al Gobierno Popular.
Hoy mido con inquietud las horas que podían haber significado
un paro de los panificadores. He sabido de cerca lo que representaba la
tentativa de hacer una huelga indefinida en la CAP. Lo que han hecho ayer tan
sólo en Chuquicamata; lo que quieren que se haga en El Teniente. Es decir,
están buscando la manera de hacer posible que aquellos trabajadores que tienen
menos conciencia política, menos conciencia de clase, puedan favorecer sus
intenciones.
COMBATIR EL AUSENTISMO, LA IRRESPONSABILIDAD Y OTRAS LACRAS
HEREDADAS DEL REGIMEN CAPITALISTA
Nosotros tenemos la certeza, la seguridad, de que el pueblo
va a entender que la lucha que hoy día enfrentamos, es la lucha contra la
inflación; que el pueblo sabe que para atajar o apañar la inflación, hay que
producir, hay que trabajar más. Por eso también, desde aquí yo digo que esta es
una guerra contra el ausentismo, contra la falta de responsabilidad, contra la
despreocupación, contra el alcoholismo, contra las lacras que han heredado del
régimen capitalista, que sólo una moral revolucionaria podrá superar.
(Aplausos).
Por eso, a raíz del proyecto del Gobierno, importantísimo
frente a la crisis educacional, de crear la Escuela Nacional Unificada, se
levanta un torbellino que deforma las ideas. Se crea un clima de temor en
aquellos que no tienen la cultura para entender el contenido justo de una iniciativa
al servicio de Chile, y que pretenden movilizar a la Iglesia Católica contra el
Gobierno de los trabajadores. Y cuando no lo consiguen, lanzan sus críticas y
sus dardos contra el propio jefe de la Iglesia chilena, Cardenal Silva
Henríquez
Y más que eso, buscan crear la posibilidad de inmiscuirse en
la disciplina de nuestras Fuerzas Armadas. Comentan deformando los hechos;
mienten a través de la prensa y dan sus ataques más cobardes y envenenados
contra un General de la República, que fue un gran Ministro del Interior y
vicepresidente, y que como Comandante en Jefe del Ejército, el General Prats ha
actuado dentro de la doctrina institucional de nuestras Fuerzas Armadas.
(Aplausos).
SABER ENTENDER LO QUE ESTA PASANDO EN NUESTRA REALIDAD Y
CUALES SON IOS INTERESES EN PUGNA
Pretenden movilizar a los estudiantes y buscan la violencia.
Anda por ahí, golpeando las puertas de la reacción internacional, un
conspirador, el señor Marshall, que quiere todavía, desde fuera, buscar la
posibilidad de lograr sus sueños subversivos, aliado con un hombre que debe
estar años en la cárcel, por su complicidad con el asesinato del Comandante en
Jefe del Ejército.
Todo esto constituye lo que el pueblo debe apreciar para
reaccionar frente a estas cosas, y saber en definitiva cuál es el camino que
tiene que recorrer para seguir avanzando con firmeza, con responsabilidad, sin
premura y sin claudicaciones, sin afiebramiento y sin vacilaciones, camaradas,
(Aplausos).
Necesitamos una mayor conciencia política para entender lo
que está pasando en nuestra realidad y cuáles son los poderosos intereses en
pugna. Necesitamos una menor rutina economicista; hay que entender que ha
aumentado la demanda de bienes frente a una economía que no permite entregar la
relación de producción con esa demanda.
Debe entender el pueblo, que necesitamos una mayor
organización, y menos paros ocasionales. Debe entender el pueblo -y esto no es
transar- que los problemas no se solucionan tomando las viviendas de otros
trabajadores, ocupando los caminos o las oficinas públicas.
Yo sé lo que es la movilización de las masas; yo sé lo que
es un Gobierno Revolucionario, y la base fundamental lo constituye el pueblo.
Pero yo sé también lo que es la demagogia y la irresponsabilidad. Y los
trabajadores de mi patria tienen que tener conciencia de que estamos
escribiendo un pedazo de la historia revolucionaria. (Aplausos).
MAYOR EFICACIA EN LAS EMPRESAS DEL AREA SOCIAL Y MAS
VIGILANCIA EN EL FUNCIONAMIENTO DE LAS OTRAS
Por eso es indispensable que entendamos que es necesaria la
mayor eficacia en la conducción de las empresas del Área Social y más
vigilancia en el funcionamiento de las empresas que no pertenecen a este
sector. La tierra tiene que producir más; el sector reformado tiene que
entregarnos más alimentos. Este es el año del trigo, porque todavía importamos
un millón doscientos mil toneladas. A los campesinos de mi patria, a los
campesinos socialistas, yo les digo que este año tenemos que hacer que la
tierra produzca más trigo, porque el trigo es el pan; el pueblo de Chile debe,
comer el pan de su propia tierra, con el sudor de sus propios compañeros
campesinos. (Aplausos).
Tenemos que producir más hierro, más cobre; tenemos que
producir oro, ya que este metal ha alcanzado gran valor; necesitamos un mayor
control en la distribución de los productos. Óiganlo bien, aquellos que creen
que yo a veces vacilo: hay que fortalecer el poder popular, los Centros de
Madres, las Juntas de Vecinos, las JAP, los Comandos Comunales; hay que
fortalecerlos. Hay que fortalecer los cordones industriales, pero no como
fuerza paralela al Gobierno, sino como fuerza popular junto a las fuerzas del
Gobierno de ustedes, del Gobierno Popular. (Aplausos).
Yo les digo a los trabajadores y a los militantes de los
partidos, a cada hombre del pueblo que tiene un domicilio político, que junto
con ser un defensor de la revolución y del Gobierno, debe ser un militante de
las fuerzas del Poder Popular, que el pueblo ha ido creando como consecuencia
de su propia experiencia.
Pero separar al militante del Gobierno y del Partido
Popular, del compañero que forma parte de los poderes populares creados por
ellos mismos, es enfrentar a trabajadores contra trabajadores; y eso es quitar
la fuerza del pueblo. Necesitamos más unidad dentro de la Unidad Popular;
necesitamos más unidad para usar un lenguaje revolucionarlo que sea entendido y
necesitamos llamar a la fuerza revolucionaria que no está en la Unidad Popular,
para que junto con nosotros avancen con la responsabilidad histórica para hacer
la revolución socialista, camaradas. (Aplausos).
UNIDAD POPULAR ES EL INSTRUMENTO POLITICO DE LOS
TRABAJADORES CHILENOS
Pero entendiendo honestamente que el instrumento político de
los trabajadores chilenos es la Unidad Popular. La experiencia enseña que
tenemos que tener un comando homogéneo, que necesitamos una convicción política
única, que necesitamos una conducción económica también única, camaradas.
Por eso yo le doy extraordinaria importancia al Congreso de
la Unidad Popular, que creo debe realizarse en 30 o 40 días más. Cada militante
del partido, cada núcleo del partido, caca seccional del partido, cada hombre
de la Unidad Popular, cada mujer de la Unidad Popular, cada muchacho de la
Unidad Popular debe entender que en este Congreso debe salir el Comando Único,
político y económico la decisión de trabajar por el Programa de la Unidad
Popular, compañeros (Aplausos).
Por eso, en este aniversario, reitero mi fe en el partido,
fuerza fundamental e irremplazable, como integrante de la Unidad Popular.
Necesitamos un partido cada vez más endurecido, con una
unidad orgánica monolítica y con una unidad ideológica también monolítica; con
la más amplia democracia interna una vez trazada la línea del partido; con la
absoluta lealtad al camino que voluntariamente el partido, a través de sus
congresos, de sus directivas, ha trazado.
Necesitamos un Partido Socialista que sea un ejemplo de
unidad para el resto de las fuerzas populares. Hemos conquistado el Gobierno.
No sólo los socialistas; lo hemos conquistado con la fuerza de los otros
partidos, y la Unidad Popular debe ser fortalecida en cada minuto, en cada hora
y en cada día. Y hay que entender definitivamente, que respetando apreciando y
sabiendo perfectamente bien el aporte de las otras fuerzas no marxistas, la
revolución chilena se consolida, se profundiza, avanza, para que construyamos
el socialismo.
¡Necesitamos que sea cada vez más sólida, más fraterna, más
justa y profunda, la unidad socialista-comunista, trabajadores chilenos!
(Aplausos).
Por eso afirmo, compañeros, mi fe en ustedes, como el viejo
combatiente que en las horas de cansancio recibió la savia joven que entra al
partido y que trae la fuerza incansable de los muchachos socialistas. Reafirmo
como compañero Presidente, mi fe en mi partido y en la Unidad Popular.
¡Con la Unidad Popular vencimos, con la Unidad Popular
venceremos, camaradas! (Aplausos). |