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DECLARACION PUBLICA BANCADA DE DIPUTADOS PS(9.9.2010)
Escrito por BANCADA DE DIPUTADOS PS   
10-09-2010 a las 14:39:56

DECLARACION PUBLICA BANCADA DE DIPUTADOS PS(9.9.2010)

Ante la determinación de los parlamentarios Sergio Aguiló (PS), Manuel Monsalve (PS), Hugo Gutiérrez (PC) y Tucapel Jiménez (PPD) de adherirse a los 34 comuneros mapuches que desde hace 60 días se declararon en huelga de hambre en justa protesta por haber sido juzgados por la Ley Antiterrorista, los parlamentarios miembros de la bancada del Partido Socialista, señalamos:

1.- Nuestro irrestricta solidaridad y apoyo ante esta medida de nuestros pares. Consideramos que la total indolencia del gobierno de Sebastián Piñera no deja otra alternativa que el camino que con arrojo han emprendido los parlamentarios de oposición.

2.- La situación de los comuneros mapuches hoy se encuentra en punto crítico. Sus vidas están en peligro evidente y la actitud de indiferencia del Ejecutivo no abre la puerta para una solución a sus demandas.

3.- Las modificaciones a la Ley Antiterrorista anunciadas por el Ejecutivo son evidentemente insuficientes, si no van acompañadas de una voluntad real de diálogo con el pueblo mapuche.

4.- En esto no se requiere intermediación alguna por parte de las Iglesias, no obstante, valoramos la buena voluntad expresada por estas. Se necesita la determinación política del Gobierno de abrir una mesa de diálogo con los protagonistas de esta situación. Y no vemos razón alguna que impida este acto.

5.-La decisión de Sergio Aguiló, Manuel Monsalve, Hugo Gutiérrez y Tucapel Jiménez es un acto valorable que nos representa y deja de manifiesto nuestra total solidaridad con el pueblo mapuche.

6.- La aplicación de la Ley Antiterrorista en los casos de delitos que ya están debidamente tipificados y sancionados en nuestro ordenamiento jurídico ordinario, es un acto discriminatorio y arbitrario que no se justifica jurídicamente.


Denise Pascal                               Osvaldo Andrade

Jefa de Bancada PS                      Presidente del PS

Marcelo Díaz                                Alfonso DE Urresti

Diputado PS                                Diputado PS

Clemira Pacheco                          Carlos Montes

Diputada PS                                Diputado PS

Marcelo Schilling                          Juan Luis Castro

Diputado PS                                Diputado PS

Luis Lemus

Diputado Independiente

 

11 de Septiembre(2010)
Escrito por OSVALDO ANDRADE LARA   
10-09-2010 a las 14:16:43

COMPAÑERAS  Y  COMPAÑEROS:

Este 11 de Septiembre resulta, especialmente difícil para los socialistas chilenos. Nos confronta con una historia cargada de esperanzas,  de desgracias;  de sueños inconclusos y, de forma indeleble, con la figura de Salvador Allende, defendiendo hasta el último aliento la institucionalidad democrática, asumiendo su responsabilidad dirigente ante la historia, ante su pueblo y ante el  mundo.

Particularmente difícil, porque desde que recuperáramos la democracia, hace 20 años ya,  por primera vez,  el salvoconducto, los permisos y las rutas de conmemoración los concede la derecha.

En efecto, la misma derecha cuyo largo período nos empujó a vivir en la frontera del recuerdo aciago y el mañana incierto, la misma derecha que hoy intenta, desde la égida argumentativa  -bicentenaria-, de la reconciliación nacional,  hacernos creer que no es la misma derecha  de siempre;  aquella que desprecia la política y no admite la diversidad, aquella que no entiende que la pobreza se supera desde la dignidad del trabajo y del reconocimiento de sus actores. Esa derecha que no entiende que no nos referimos a  lo mismo cuando hablamos de desarrollo y crecimiento, de igualdad, de justicia social.

Compañeras, Compañeros;  es este, un-otro, desgraciado 11 de Septiembre.

Sin embargo, el ejemplo de Salvador Allende, reafirma hoy nuestras convicciones profundamente democráticas, no sólo de hoy sino de siempre.   Por eso, para los socialistas, la imagen de La Moneda en llamas pasa de ser el símbolo más brutal de división entre los chilenos, a convertirse,  más que nunca, en el hito histórico que señala nuestro compromiso irrenunciable con la democracia, sin tutelas ni cortapisas de ningún tipo.

Camaradas;

Que esta fecha nos permita en cada rincón de Chile, de Visviri a Magallanes, reafirmar la Fe Socialista.

Que esta fecha nos permita  reflexionar acerca de nuestras insuficiencias y buscar en ellas, en un ejercicio fecundo,   la posibilidad de superarlas.  No para omitirlas, sino para darnos a la tarea de impedir que el olvido inunde nuestros corazones, y nos convierta a lo frívolo y  lo superficial.

Esta fecha, es la propicia para esquivar los golpes del olvido,  y  nos provoca hacernos eco del orgullo de los comuneros mapuches en huelga de hambre,   cuyo único sustento es la esperanza de construir una sociedad mejor, sin explotación ni discriminación de ninguna índole.  Alimentados sólo por el orgullo de ser parte de un pueblo ancestral y de una historia de luchas que han forjado su identidad colectiva.

Un saludo y mi reconocimiento a la acción solidaria de los Diputados Sergio Aguiló, Manuel Monsalve, Tucapel Jiménez  y Hugo Gutiérrez, que rompen los cercos de la indolencia.

Fraternalmente,

OSVALDO ANDRADE LARA

PRESIDENTE

PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE 

Santiago, Chile.   Septiembre 10 de 2010

CNR: Respuesta al Secretario General(1976)
Escrito por COMISION POLITICA DE LA COORDINADORA DE REGIONALES   
09-09-2010 a las 08:59:39

Camarada

Secretario General del

PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE

Carlos Altamirano Orrego

Estimado camarada:

Desde el suelo de nuestra Patria saludamos muy fraternalmente a Uds. como de la misma manera a todos los militantes del Partido que se mantienen fieles a la causa revolucionaria del socialismo chileno y que como consecuencia de la sangrienta represión fascista que enfrentamos, se encuentran momentáneamente alejados de la tierra natal y de la primera línea de combate en contra de la fiera militar fascista.

Están en nuestro poder los siguientes documentos: Planteamientos del Secretario General sobre cuestiones Primordiales de Definición Política y Orgánica; informe del Secretariado Exterior 3 - 4 y 5 del mes de Septiembre de 1976; Minuta sobre Problemas de Dirección Interior y Cuestiones del Partido (Julio de 1976) ; Circular fechada en Berlín, de Septiembre. de 1976 donde se nos comunica los acuerdos del Secretariado Exterior; y Circular donde se recuerda a los militantes del Partido en el exterior que el 15 de Diciembre se cumple el plazo para que acaten las resoluciones del Secretariado Exterior. Queremos aclararle que por primera vez desde hace más de tres años recibimos correspondencia escrita de los miembros de la Dirección del Partido que se encuentran en el exterior y esto es a nuestro entender un paso muy positivo pues, abre las puertas a un diálogo franco y leal, profundo, crítico y autocrítico capaz de unir férreamente al Partido en torno a los principios inmortales y victoriosos del marxismo-leninismo, del internacionalismo proletario y de los intereses supremos, inviolables e intransables de la Revolución Proletaria y Popular chilena.

La Comisión Política de la Coordinadora Nacional de Regionales del P.S. de Chile, ha estudiado con detención los documentos señalados y entrega clara y honestamente su opinión al Secretario General y a todos los militantes del Partido del interior y a los que se encuentran en el exilio. Esperamos que las opiniones vertidas aquí se tomen como un aporte y un esfuerzo de nuestra parte para la solución concreta de los problemas partidarios y no como una posición de ambición de poder y de mando que en el fondo sería una postura divisionista y ese no es nuestro criterio. Por lo demás,, ocupar un puesto dirigente en el Partido a cualquier nivel o el sólo hecho de ser militante activo en el interior del país, en las duras condiciones de la ilegalidad y de la más sangrienta represión significa ser, un seguro candidato a la detención, a la tortura y a la muerte y eso lo tenemos muy claro y lo aceptamos llenos de fervor revolucionario los militantes del Partido que nos encontramos en la primera línea de combate en el interior del país junto a nuestra clase y a nuestro pueblo. No puede verse de ninguna manera en nuestra actitud la ambición de Poder ni el oportunismo»

I LA REALIDAD PARTIDARIA DE HOY.-

Estamos de acuerdo que "No constituye un secreto... que en el seno del Partido, tanto dentro como fuera de Chile, se ha ido gestando hace algún tiempo una situación insostenible, claro y profundamente anómala que no solamente entorpece y frustra nuestras acciones políticas, sino que ha llegado al punto de representar una amenaza tangible a nuestra Unidad Interna", y que ha llegado el momento..."de enfrentar resuelta y responsablemente las dificultades existentes, señalando las vías para la solución"... y que "se trata... de una unidad de principios, de una unidad mandato de nuestra historia y nuestros mártires, así como de la inmensa mayoría de nuestros militantes".... y que "El Partido debe reafirmar creadoramente su personalidad doctrinaria y política"... y que "'La división del P.S. de Chile representaría un golpe político, orgánico y moral devastador para los patriotas y resistentes del interior"... y un obsequio gratuito a la dictadura y al imperialismo...y fuente de desconcierto para todas las fuerzas revolucionarias y progresistas del mundo, ocasionando un daño irreparable a la solidaridad de nuestro pueblo y que estamos ante un momento de decisiones insoslayables en el que cada dirigente y cada militante debe asumir sus responsabilidades

He aquí expuestos los principales problemas que preocupan a los militantes socialistas del interior y en el exilio y a nuestros amigos y aliados. De la solución correcta de ello sobre la base de sus principios revolucionarios del Partido y su aporte a la causa de los trabajadores y de nuestro Pueblo,

Sería grave error pensar que sólo en los últimos tiempos, después del golpe militar "se ha ido gestando una situación profundamente anómala" en el Partido; plantear así las cosas sería desconocer la rica historia del Socialismo chileno y su evolución firme y sostenida, al calor de la lucha política y de masas; a las posiciones revolucionarias del proletariado; así de un Partido de todo el Pueblo como se proclamaba en sus albores, hasta llegar a declarar en el Título I Art. 10 de sus Estatutos que: "El PS de acuerdo a su doctrina, sus principios marxistas-leninistas y su programa, expresa y representa los intereses de la clase obrera y de las masas explotadas de Chile en su lucha histórica por derribar el régimen capitalista vigente y construir una sociedad socialista". "En esta condición, en la vanguardia revolucionaria de los trabajadores, su instrumento fundamental de lucha y su destacamento más abnegado, resuelto, dinámico y consiente contra el sistema actual". Sin embargo, a pesar de estas y otras contundentes declaraciones de principios expuestas por el Partido con tanta claridad en sus Fundamentos Políticos y Estatuto, prevalecían en su seno la dispersión ideológica, política y orgánica, así bajo el manto de la "democracia interna" y "del libre juego de las tendencias" se permitía la existencia de ideologías extrañas a la ideología del proletariado, esto motivaba a la vez fuertes y violentas luchas intestinas que desembocaban en la formación de poderosos grupos fracciónales y caudillistas; de esta manera aparecieron los guatones y guatapiqueros, los Elenos y los Trosko; los partidarios de la Vía Violenta y los de la Vía Chilena; los partidarios del brazo armado, y los del Partido Armado; los partidarios de este o aquel dirigente, entre antiguos y nuevos militantes, en esa lucha sin principios, estéril y paralizante, todas las armas eran empleadas contra el "adversario", había que obtener la "victoria" por cualquier medio. Muchas veces esas "tendencias" se unieron para repartirse órganos de Dirección del Partido en sus torneos nacionales o a otros niveles. Ese liberalismo pequeño-burgués que nada tiene que ver con el centralismo democrático y la disciplina socialista expuesta en los fundamentos Políticos y los Estatutos del Partido echó raíces profundas e hizo escuela en la organización. En esas condiciones nos encontró el golpe militar y es la causa fundamental, según nuestra opinión que el Partido no haya estado verdaderamente preparado para resistirlo y encabezar y dirigir las luchas de las masas y derrotar al enemigo. Esa es la razón que el Partido no haya tenido ninguna preparación para el trabajo clandestino e ilegal a pesar que se previa esa posibilidad en sus fundamentos políticos, en el N° 14 que trata "Sobre la estructura y la lucha en la ilegalidad". El bajo nivel ideológico del Partido, especialmente sus bases proletarias impidió llevar una lucha más a fondo contra ese liberalismo que es una de las más peligrosas manifestaciones de la ideología burguesa en los Partidos Políticos del proletariado y las funestas consecuencias en el orden interno y en la capacidad de lucha del Partido. Esa falta de firmeza ideológica y claridad política, el desconocimiento de las leyes de la revolución y como consecuencia directa de la desconfianza en las masas trabajadoras y de su capacidad de recuperación y de lucha favoreciendo en última instancia la dispersión partidaria y la marcha al exilio de un importante número de dirigentes de todos los niveles. Lo que ocurre hoy en el Partido no puede buscarse de manera alguna y como consecuencia exclusiva del golpe militar, lo que éste hizo fue poner al desnudo en toda su trágica realidad las debilidades, fallas errores y contradicciones internas de que adolecíamos como Partido Revolucionario del Proletariado. Lo que ocurre hoy en el partido tenemos que buscarlo y explicarlo en su profunda y rica historia política. En consecuencia, la solución de los problemas internos que nos preocupan a todos los militantes socialistas, no hay que buscarlo en simples y puras medidas coercitivas y burocráticas; de plazos más o de plazos menos. El problema es más de fondo, es esencialmente ideológico, es un problema político, -o se impone y triunfa en toda la vida del Partido y en todos sus niveles la ideología del proletariado y se derrota total y definitivamente todo vestigio de la ideología burguesa y se aparta de su interior a sus agentes o los males del Partido continuarán agravándose. Aquí no puede haber término medios -o  ideología proletaria o ideología burguesa en la vida del Partido.- No basta declararse marxista-leninista, tenemos que vivir luchar y morir como políticos al servicio de la causa proletaria, como marxistas- leninistas, esto es individual como colectivamente. Estamos pues de acuerdo con Ud. cuando dice que "Se trata de una unidad de principios, de una unidad mandato de nuestra historia y nuestros mártires, así como de la inmensa mayoría de nuestros militantes"... y "que el Partido debe reafirmar creadoramente su personalidad doctrinaria y política". Hoy más que nunca, después del sangriento golpe militar fascista y de la rica experiencia revolucionaria que estamos viviendo, están las condiciones para alcanzar los objetivos planteados. No desaprovechemos esta magnífica oportunidad histórica.

II. ALGUNOS PROBLEMAS DE LA ESTRATEGIA Y LA TACTICA DEL PARTIDO

En el punto I de las "PREMISAS POLITICAS BASICAS" el camarada Altamirano sostiene como principio rector de su gestión:

"El Partido Socialista de Chile es un Partido Marxista- Leninista".

La Coordinadora Nacional de Regionales sostiene que efectivamente el P, se define en sus Estatutos como Marxista-Leninista, pero esto no debe hacernos desconocer la realidad histórica del Partido, sus profundas contradicciones entre teoría y práctica, entre lo estatuido y declarado en sus torneos y lo que la realidad nos muestra a diario.

Plantear que el Partido ya tiene el carácter máximo como organización política de la clase, es plantear que esta dura lucha por transformar al Partido Socialista en verdadera vanguardia del proletariado ya ha terminado, y que la lucha y discusión partidaria debe cambiar de rumbo o cesar. Creemos que es un error histórico paralizar el proceso partidario interno, evitando la discusión ideológica y dando por superados todas las debilidades y errores del socialismo chileno. La lucha interna partidaria ideológica y política debe continuar dirigida y centrada a profundizar y enriquecer la calidad de la organización superando en la lucha misma las debilidades, errores y desviaciones que permita la superación cualitativa de los militantes en cuadros combatientes por la Revolución.

Los militantes que en el interior combatimos diariamente contra la dictadura no aceptamos que se nos diga desde el exterior que el P. ya es Marxista-Leninista en circunstancias que todavía no se ha superado totalmente la crisis de dirección, todavía no tenemos un programa partidario, todavía no se estatuye sobre la nueva realidad y cuando todavía luchamos en contra de sectores que al interior del partido se definen y luchan por posiciones ajenas a los principios aprobados en los Congresos.

Mientras no se solucione  estos problemas y se superen correctamente utilizando las herramientas de la crítica, la autocrítica, la lucha ideológica y los métodos proletarios, el Partido no se habrá depurado lo suficiente de sus elementos anti-partido y aún no se habrá convertido en lo que sus estatutos declaran ser.

Nuestra lucha, la lucha de la Coordinadora, la lucha de los socialistas revolucionarios al interior del partido es precisamente por transformar cualitativamente a este instrumento de la clase en su destacamento de avanzada y dirección para el combate decisivo. Debemos para ello utilizar el Leninismo como guía para la reconstrucción partidaria la aplicación irrestricta de sus normas, sin aceptar presiones exteriores-burocráticas será la pauta orientadora de los socialistas que se han trazado la tarea de transformar al antiguo Partido Socialista en un partido de Cuadros, Revolucionario y Vanguardia del Proletariado.

Luego en el Punto 2 agrega que: "El Partido tiene profundas raíces nacionales". Estamos de acuerdo en ello y es esto lo que al Partido lo hace jugar un papel protagónico en la lucha del pueblo chileno; ya que su clase y su pueblo ven el él y esperan de él la conducción correcta y segura en su proceso de liberación. Y sus militantes y los núcleos del partido son esas raíces de que se compenetran profundamente en el seno y en la lucha de su pueblo y de su clase.

A continuación dice: "el método y la teoría marxista-leninista son sus herramientas y fuente de inspiración para interpretar y transformar la realidad histórico-social". El P. para lograr sus objetivos de interpretar y transformar la realidad ha definido como su método y su teoría al Marxismo-Leninismo como la doctrina científica del proletariado; pero para los revolucionarios "la transformación de la sociedad" está dada por la consecuente aplicación de los principios a la realidad histórica político-social donde se encuentran luchando. El revolucionario, se desarrolla y fortalece en la medida que la teoría que ilumina su acción la aplique consecuente y creadoramente y la comprobación en la práctica de lo correcto de sus ideas y principios, determinar el acrecentamiento y aceramiento de su conciencia y su "inspiración".

UNIDAD ORGANICA Y POLITICA DE LA CLASE OBRERA

El camarada Altamirano sostiene en el punto 3 que la lucha por forjar la unidad orgánica y política de la clase le ha permitido al P crecer y madurar. Esto es indudable ya que el partido es de la clase y la lucha por su unidad ha influido y determinado su desarrollo.

Y agrega que la unidad orgánica se centra en la CUT, y que la unidad política se expresa en la unidad estratégica PS-PC.

Respecto a la unidad orgánica de la clase es y debe ser uno de los objetivos que inspiren el trabajo de masas del P. La CUT fue el instrumento máximo que la clase consiguió conquistar para su unidad, pero este instrumento se burocratizó, fue mañosamente manejado y en los momentos más difíciles de Septiembre no funcionó, dejando de manifiesto sus debilidades y el carácter superestructural que se le había dado. Ahora bien, la unidad orgánica de la clase no se consigue ni se logrará si no existe una unidad política o ideológica que la garantice, expresada ésta en una alianza de los partidos que luchan y propugnan los objetivos estratégicos del Proletariado.

En relación a la unidad política de la clase, ésta debe expresarse en una alianza estratégica de las fuerzas que levantan la estrategia de la revolución socialista.

Es importante la unidad PS-PC a todos los niveles y lucha por ella, pero ésta debe cimentarse sobre la unidad de los principios marxistas-leninistas, acerca de las fuerzas fundamentales de la revolución, la hegemonía proletaria en el frente de clases, la vía revolucionaria para la toma del poder y la construcción del socialismo en un proceso único, sin etapas ni consolidaciones prematuras. Creemos que sobre la base de estos principios debe forjarse la verdadera unidad con el Partido Comunista.

En los fundamentos políticos, en los Estatutos del Partido, y en la Política de Frente de Trabajadores están expuestos en líneas generales los objetivos estratégicos del PS. Ud. camarada Altamirano en carta dirigida al Secretario General del PC, compañero Luis Corvalán con fecha 13 de Febrero de 1973, exponiendo algunos lineamientos básicos de nuestra concepción estratégica decía:"El PS concibe el proceso revolucionario como una marcha ininterrumpida, sin etapas ni consolidaciones prematuras dentro del actual sistema capitalista, dirigida a conquistar la totalidad del poder por los trabajadores para realizar en forma simultánea las tareas democráticas aún pendientes y las nuevas tareas socialistas. En esta forma, el proceso asume desde su inicio, un carácter Socialista. Este objetivo estratégico está contemplado en el Programa Básico de Gobierno de la Unidad Popular, el cual caracterizó a Chile como "un país capitalista dependiente del imperialismo" y por eso, se pronuncia por "terminar con el dominio de los imperialistas, de los monopolios y la oligarquía terrateniente e iniciar la construcción del Socialismo en nuestro país".

"Esta tarea corresponde históricamente a la clase obrera y demás explotados, los cuales encuentran su mayor resistencia en la burguesía nacional al servicio del imperialismo. Por eso toda tendencia a buscar entendimiento con grupos políticos de la burguesía, como la Democracia Cristiana, para resolver mediante el juego político tradicional los conflictos que genera la lucha de clases, daña el curso ascendente del proceso, inevitablemente sujeto a las leyes generales de la revolución".

Más adelante agrega Ud.: "Lo que no podemos aceptar, sin caer en lamentables ilusiones, es la posibilidad de agrupar al 90% de los chilenos en torno al gobierno-popular, a través de compromisos con partidos que sirven a la burguesía y al imperialismo, sin tranzar aspectos esenciales del Programa. Pensar en esta última forma significaría reeditar experiencias ya agotadas, desde el año 1938 a esta parte, promoviendo alianzas inspiradas en el esquema teórico que disocia en dos etapas el desarrollo revolucionario en los países dependientes -la fase democrático- burguesa y la fase socialista- correspondiente en la primera a la burguesía nacional o a sectores "progresistas" de ella un rol importante, aunque no directivo. Este esquema, como es sabido, ha sido superado por la experiencia histórica".

"LOS SOCIALISTAS QUEREMOS HABLAR CLARO AL RESPECTO. PARA ESO NADIE CONTARA CON NOSOTROS".

Estos planteamientos emitidos en Plena Unidad Popular, a nuestro juicio son correctos, conservan plena validez y los seguimos manteniendo hoy muy en alto.

El carácter de la alianza con el PC tiene su escollo en estos principios estratégicos. En la medida que la lucha ideológica no se profundiza, ni se expanda especialmente a las bases estaremos permitiendo la coexistencia de dos posiciones políticas para el proletariado: la revolucionaria y la revisionista (expresada esta última en su proyecto reformista). En esto debemos ser muy claros, mientras el reformismo no sea derrotado y extirpada su influencia en el movimiento popular la alianza con el PC no habrá' alcanzado un carácter estratégico.

Por otra parte la unidad de la clase obrera no necesariamente se consigue uniendo superestructuraImente a los partidos con influencia en ella. La unidad que no baja a las bases de la clase misma no es unidad sino un simple Pacto o Alianza. La unidad de la clase se consigue entonces uniendo a la clase obrera en torno a la estrategia insurreccional para la toma del poder, en un proceso de maduración o intensa lucha ideológica depurándose y decantando posiciones a su interior, hasta lograr la hegemonía de la posición revolucionaria en su seno.

EL FRENTE Y LA HEGEMONIA PROLETARIA

Más adelante en el punto 8 se nos dice que "El Partido Socialista no impone como condición a priori para la constitución de un frente antifascista el acatamiento de la dirección y hegemonía proletaria, por parte de las demás fuerzas antifascistas.

Acá estamos en presencia de dos cuestiones que son anti-partido; una es de carácter del frente y la otra es la dirección y hegemonía de éste. Veamos al respecto lo que dicen las tesis de Chillán aprobadas en esta ciudad los días 24, 25 y 26 de Noviembre de 1967. Tesis 4: "La política del Frente de Trabajadores propugna la unidad de acción del Proletariado, Campesinos y clases inedias pobres, bajo la dirección del primero. El Frente de Trabajadores se ve reforzado por la incorporación de sectores estudiantiles y de intelectuales revolucionarios a la lucha política por el Socialismo".

La tesis es clara y es resolución de congreso del PS por lo tanto no es que el partido no imponga la hegemonía del proletariado, sino que es Ud. camarada el que no la impone, olvidándose de las resoluciones de Chillán. Para los socialistas, de acuerdo a las Tesis del Frente de Trabajadores, el frente a constituir tiene un carácter estratégico: no tiene solamente el carácter antifascista que se le asigna, ya que nuestra lucha no se paraliza con la eliminación del fascismo, ni tampoco entra a consolidarse prematuramente en esa etapa. Como es definido en Chillan, el frente es por el Socialismo, aunque su primera tarea sea derrocar la dictadura. De ahí que la hegemonía del proletariado sea un requisito esencial para la alianza de clases.

Esta hegemonía no es que se imponga a priori sino que es el fundamento que garantiza la estrategia revolucionaria, de allí su importancia de principios. Por supuesto, ella no se logra por imposición, sino que se obtiene por la coherencia del proyecto político histórico del proletariado y por su capacidad para conducir a los demás explotados a la toma del poder, como por su firmeza para ejercerlo.

Es en esta perspectiva revolucionaria, que debe plantearse la lucha por el derrocamiento de la dictadura militar fascista a través de la insurrección de las masas organizadas.

EL DERROCAMIENTO DE LA DICTADURA

En el informe del camarada Altamirano se plantea que: "El Partido en la presente etapa tiene como objetivo inmediato, derribar a la JMF".

Estamos de acuerdo en que este es el objetivo inmediato. El problema es que no se dice COMO se derribará. Luego agrega: que esto se da "en el marco de una concepción táctica que tienda a asegurar la hegemonía política para el movimiento popular presentado por la UP."

En primer lugar el derrocamiento de la dictadura no está enmarcado en una concepción táctica, sino que está determinado por la concepción global revolucionaria de carácter estratégico que es la toma del poder por el proletariado, la destrucción del sistema capitalista y la construcción del socialismo. Derrocar a la dictadura es el primer paso en esa concepción global por ser el escollo inmediato. Después de superado este objetivo se continúa la marcha en forma ininterrumpida.

En segundo lugar está el COMO. La dictadura será derrocada por la fuerza organizada de las masas hegemonizadas por el proletariado y vanguardizadas por el partido de la revolución, en un proceso insurreccional armado que dé paso a la toma del poder total.

En tercer lugar no se trata de asegurar la hegemonía de la UP.; sino de asegurar, como hemos dicho, la hegemonía proletaria en el proceso única garantía que lo haga irreversible.

Hoy como ayer no puede pensarse en conciliación y componendas "con partidos que sirvan a la burguesía y al imperialismo", sin  tranzar los objetivos estratégicos del proletariado y de las masas populares. Plantearse el derribamiento de la dictadura fuera de esa perspectiva estratégica revolucionaria es caer en la conciliación de clases, es apaciguar y castrar la lucha independiente y revolucionaria del proletariado, es por último limitar la lucha sólo al derribamiento de la junta y reemplazarla por un gobierno de "democracia restringida" tipo Frei o como lo dice ambiguamente la declaración de la UP del 11 de Septiembre en Berlín: ..."para establecer un gobierno democrático, revolucionario y antifascista, para terminar con el control policial de la vida de los chilenos, liquidando los aparatos de represión recuperar las riquezas básicas del país y poner en marcha un programa que apunte a la realización de un nuevo proyecto histórico".

En otras palabras, volver al régimen democrático-burgués imperante hasta antes del 11 de Septiembre del 73, con toda su secuela de explotación, de hambre y de miseria para el pueblo, pero con "amplias libertades democráticas", donde las masas explotadas pueden seguir entreteniéndose y jugando a las elecciones. La lucha por el socialismo queda para otra "etapa" porque "el socialismo no es posible sin el consenso mayoritario del pueblo", como dice la declaración UP  antes citada. Es decir, todo el sacrificio de los trabajadores y del pueblo, sus miles de presos y torturados en los campos de concentración del fascismo, sus miles de desaparecidos y muertos, sus huérfanos y viudas que cubren todo el territorio nacional, todo eso sería para volver al pasado.

Eso no lo permitiremos los socialistas. Si lo aceptamos traicionaríamos nuestros principios y el "mandato de nuestra historia y nuestros mártires". Y eso no lo haremos jamás.

POSICION FRENTE A LA DEMOCRACIA CRISTIANA

Nos parecen extraños y contradictorios sus planteamientos sobre la DC, expuestos en su informe y aprobado por el "secretariado Exterior". Se reconoce, dice Ud. "la supremacía, al interior de la DC del sector decididamente pro capitalista y pro imperialista". Sin embargo, se propicia (..como justa una política tendiente a lograr acuerdos concretos y acciones comunes con la cúpula dirigente de la DC  a objeto de impulsar la actividad antidictatorial, favorecen simultáneamente la adopción de iniciativas en la base social, con el fin de robustecer en su interior las corrientes democráticas, antiimperialistas y antimonopólicas

Desde luego la DC no ha cambiado ni un milímetro en su carácter de partido burgués defensor a ultranza del régimen capitalista, por eso y no por otra cosa conspiraron contra el gobierno popular y apoyaron el golpe militar; por eso hombres de sus filas recorrieron los foros internacionales defendiendo a la junta militar asesina; por eso muchos de sus militantes participan en tareas de gobierno "cooperando desinteresadamente" con los verdugos del pueblo.

Ud. camarada, decía el 11 de Enero de 1973 desde la tribuna del Caupolicán: "Frei y Jarpa son los mismos. Ambos tienen una mentalidad reaccionaria, ambos representan por igual los intereses de los grandes monopolios y el imperialismo".

"La gran alternativa histórica en Chile y América Latina es bien clara: Socialismo o Fascismo. Jarpa y Frei representan al fascismo'". Y más adelante agregaba: "A Frei se le cayó la careta de reformista y aparece tal como ha sido siempre: un reaccionario más; un representante de la burguesía, servidor incondicional del imperialismo".

Ahora bien, Frei y el freísmo no han cambiado, siguen tan reaccionarios como siempre, con un odio zoológico a la clase obrera y a su teoría revolucionaria, ellos al igual que la junta militar quieren destruirnos para salvar el régimen burgués -capitalista, occidental y cristiano (según ellos) así lo demuestran sus últimas y diarias actitudes, sólo divergen en el método. Frei es una de las cartas de reserva de la burguesía chilena y el imperialismo yanqui. Ellos componen desde hace tiempo la cúpula dirigente de la DC e imponen su política reaccionaria y antipopular. Con ellos no vamos ni a misa, sería confundir a las masas de nuestro pueblo, sería rebajar y tranzar nuestros objetivos estratégicos. Si otros están ansiosos de "aliados" y quieren marchar con cuanto "bacalao" reaccionario encuentren en su camino; si quieren contraer alianzas híbridas y confucionistas a espaldas de las masas y contra su voluntad, que lo hagan, están en su derecho.

Los socialistas hoy como ayer "queremos hablar claro al respecto". Para eso nadie contará con nosotros.

Sin embargo, sería un error no ver en el interior de la DC la existencia de fuertes corrientes democráticas progresistas, incluso algunas más avanzadas que aceptan un tipo de socialismo.

Durante el gobierno popular muchos trabajadores DC participaron con entusiasmo en los comités de vigilancia de las industrias y montaron guardia junto a los de la UP; y juntos también desfilaron en las concentraciones de apoyo y defensa del gobierno popular.

Gran número de DC de base han sido detenidos, flagelados y llevados a los campos de concentración de la dictadura, otros han sido violentamente despedidos de sus trabajos, lanzados al hambre junto a su familia. Con esos sectores de la DC -que son la mayoría de sus bases- debemos marchar sin vacilaciones ni sectarismos. A ellos debemos tenderle la mano fraternalmente, dialogar con ellos, explicándoles los objetivos del movimiento popular, incorporándolos orgánicamente a la lucha por la base y a todos los niveles en igualdad de condiciones.

La cúpula dirigente freista de la DC no tiene nada nuevo que ofrecer a sus bases aparte de la explotación capitalista. En cuanto a perspectiva histórica está aislada. Aliarse con ellos sería salvarlos del aislamiento y orfandad en que se encuentran sería obligar a los sectores democráticos y progresistas de la DC faltos de otra perspectiva, y a seguir aceptando su dirección reaccionaria. El Partido Socialista y el movimiento Popular deben ayudar a esos sectores de la DC a desembarazarse de su dirección reaccionaria. Nuestra táctica debe ser: lucha sin cuartel contra la cúpula dirigente reaccionaria de la DC, mano tendida y alianza combatiente con los más amplios sectores democráticos, progresistas y antijuntistas.

POLITICA FRENTE AL MIR

Nadie podría sostener lo contrario respecto o que "El Partido Socialista no ha sido ni es partidario de perseguir al MIR ni marginarlo de la lucha antifascista", pero no solamente "por ser esta una actitud contraria a la amplitud del esfuerzo nacional y popular en contra de la dictadura", sino y fundamentalmente por ser el MIR una fuerza revolucionaria que lucha junto al pueblo y la clase obrera, por sus intereses. Nos parece también extraño, mirado desde el punto de vista estratégico que se compare al MIR con la DC y se adopte con ellos una misma actitud. Unos son defensores del régimen capitalista, los otros son partidarios del sistema Socialista. Unos son partidarios y defensores del golpe militar, los otros lucharon y siguen luchando y muriendo contra él. Unos reciben financiamiento de la CIA; los otros son perseguidos por ella. No hay aquí donde perderse. Sin desconocer que tenemos diferencias con el MIR, como las tenemos con otros partidos populares, somos partidarios de seguir dilogando con esa organización revolucionaria, seguir impulsando acciones comunes con vistas a incorporarla al movimiento popular. EL MIR al igual que nosotros ha aprendido de esta dura pero magnífica experiencia que vive el pueblo chileno.

Por lo tanto decimos sí al proceso de unidad y lucha. Unidad para combatir al fascismo, acrecentar la fuerza del pueblo y preparar el camino insurreccional de las masas; hacia el socialismo y lucha ideológica abierta y fraternal para superar las divergencias tácticas que nos separan y poder marchar conjuntamente.

REFERENTE A LA UNIDAD POPULAR

A los socialistas, tanto dentro como fuera del país, tiene que preocuparnos la falta de unidad política y práctica de los partidos de izquierda en el interior. No es por casualidad que a más de tres años del golpe militar no haya salido una sola declaración hecha y firmada en el interior del país por las fuerzas populares. Esto no es sólo consecuencia de la fiera represión que enfrentamos, sino que fundamentalmente se debe a las divergencias que subsisten en su seno, negarlas sería un error.

No se trata de proclamar la vigencia de la UP como polo aglutinante de las fuerzas del pueblo, sin aclarar a la vez sus objetivos estratégicos y tácticos. La UP surgió como una organización política para alcanzar dentro de la institucionalidad burguesa objetivos electorales cuyo logro principal fue la conquista de la Presidencia de la República; ese proceso terminó trágica y sangrientamente el 11 de Septiembre de 1973. ¿Es que, al proclamarse la vigencia de la UP se está pensando en los mismos objetivos políticos, en la misma estrategia, en los mismos métodos de lucha y de acción que se emplearon antes? Si alguien piensa así no ha comprendido nada de lo que ocurrió el 11 de Septiembre en nuestra patria, está de espaldas a la nueva realidad chilena, se ha quedado atascado en el pasado legalista.

En el informe antes citado nos dice: "La UP para erigirse en forma hegemónica debe aspirar a ser percibida como real alternativa de poder por las grandes mayorías nacionales".

Pensamos que en esto punto el  leninismo ha sufrido serías modificaciones. Tenemos en Chile un proceso en estado de reflujo. Se trata de sacar de este estado de cosas a la clase obrera y al pueblo, para colocar al primero en condiciones de dirigir el frente de alianza clasista necesario en la lucha por la acumulación de fuerzas. Y se nos dice ahora que la fuerza hegemónica es la UP, en circunstancias que se decía que la UP era el frente político que conducía el proceso pero no basta eso, además ahora la UP debe "ser percibida como real alternativa de poder". Es decir ya no es la clase obrera y el pueblo que deben ser percibidos como real alternativa de poder sino que es la alianza política de la UP. Acá pensamos que se ha confundido el papel de una dirección respecto a las clases que dirige, por lo tanto existe confusión en la relación Partido-Masa.

Ya que tanto valor, aunque en forma equivocada, se le asigna a la Unidad Popular, permítasenos decir que ésta en Chile no existe. Y en el exterior tiene solamente una expresión super-estructural. Sus acuerdos no reflejan lo que realmente acontece o se necesita en Chile, y sus conclusiones son inaplicables porque continúan "dirigiendo" sin haberse realizado ni la más mínima autocrítica de su responsabilidad en el Proceso de la Unidad Popular. Para elaborar la nueva estrategia, el nuevo Programa, la nueva política táctica, el nuevo estilo y el camino fundamental de lucha, las nuevas organizaciones de lucha y de combate de los trabajadores y del pueblo, hay que partir de un análisis científico y profundo, crítico y autocrítico de toda la etapa UP., y de las actuales condiciones de la sociedad chilena creada con motivo del golpe fascista. Sólo de este análisis, empleando el método marxista-leninista saldrán los nuevos objetivos y tareas de la clase obrera y del movimiento popular chileno. Sin embargo, es doloroso constatar que hay dirigentes y partidos que tuvieron destacada participación en el Gobierno Popular que se niegan y se resisten a hacer este análisis y prefieren tomar e indicar medidas super-estructurales lejos de la realidad objetiva. Ese estilo no es serio. No es revolucionario proletario. No es marxista-leninista, es típicamente pequeño-burgués.

Por eso que las reuniones y tareas que señalan los dirigentes de la Unidad Popular en el exterior no tienen mayor repercusión en el interior del país.

Veamos cómo se hacen la autocrítica los dirigentes de la Unidad Popular en el exterior, en la declaración de Berlín, el 11 de Septiembre de 1976 dicen: "El pueblo de Chile merece y necesita una autocrítica más profunda del movimiento popular. Hemos comenzado esta tarea pero tomaremos todas las medidas necesarias para profundizarla y desarrollarla unitariamente, enmendar las fallas y superar los errores e insuficiencias".

Linda y elegante manera de sacarle el cuerpo a la realidad y de asumir y reconocer responsabilidades.

Usted camarada Secretario General decía en su discurse ya citado en el Caupolicán, lo siguientes

"EN PRIMER LUGAR QUEREMOS DECIR QUE EN DETERMINADAS CUESTIONES ESTAMOS EN DEUDA CON EL PUEBLO.

"Le debemos algunas explicaciones oportunas y necesarias. Algunas veces ocultamos errores, debilidades y desaciertos. Otras veces las decimos a medias. No camaradas. Esta no es una práctica revolucionaria. Al pueblo hay que decirle la verdad por dura que sea. No temamos la verdad. Es un error suponer que la verdad puede debilitar el proceso revolucionario".

Ese es el estilo correcto, revolucionario. Es el mismo que encontramos en la carta dirigida al Secretario General del Partido Comunista ya citada donde se ponen al desnudo las divergencias dentro de la Unidad Popular y demuestra los esfuerzos del Partido por hacer avanzar y profundizar el procese revolucionario. No hay razón alguna para cambiarlo, al contrario hay que persistir con intransigencia en él.

A lo largo de estos años nosotros hemos insistido en él y puede Ud. encontrarlo en nuestro documento de Abril de 1975 y en todas nuestras publicaciones posteriores, que entendemos están en su poder.

III. LOS CAMINOS Y LOS MÉTODOS PARA SUPERAR LAS DIFICULTADES EN EL PARTIDO.-

En la primera parte de esta carta respuesta hemos analizado las causas profundas de las dificultades que enfrenta hoy el Partido y hemos insistido que el problema "es esencialmente ideológico, es un problema político" y que sobre esa base debe hacerse la superación de los problemas internos partidarios.

Quisiéramos puntualizar algunas otras consideraciones de carácter general antes de referirnos a sus "Proposiciones Orgánicas"' .

La Ley Orgánica que regula la vida interna del Partido, son sus fundamentos Políticos y Estatutos iguales para todos les militantes sin excepción. Quién viole esa ley orgánica comete un delito sancionable. El Centralismo Democrático, principio fundamental de organización de todo partido Revolucionario del proletariado, marxista-leninista, según los Fundamentos Políticos, "Es una fusión de la centralización jerárquica de la actividad partidaria y la Democracia Interna".

"La correcta aplicación del Centralismo Democrático asegura la unidad de pensamiento y de acción del Partido Proletario"... una justa aplicación del Centralismo Democrático debe impedir la deformación de sus conceptos, convirtiéndose en el dominio de un aparato dirigente sobre la masa militante. Sólo una amplia y profunda democracia interna que permita oportunamente la discusión sobre los problemas que atañen al Partido y una actividad permanente y común podrán impedir la deformación de este principio y el desarrollo de una burocracia dirigente y despótica" (de los Fundamentos Políticos N°6).

Históricamente y como norma general las Direcciones Políticas de los Partidos Proletarios dirigen a sus partidos, a los trabajadores y a las masas en la lucha de clases revolucionaria, desde el seno de sus países. Sólo algunos dirigentes cuando su vida de verdad peligra, los organismos dirigentes regulares resuelven su exilio, permaneciendo siempre y en todo caso el grueso de la Dirección Política en el interior del país. Así se hizo en Rusia, en China, en Cuba, en Yugoslavia, en Vietnam, países donde la revolución ha triunfado y en otros donde se combate duramente.

a) Los plazos para solucionar los problemas internos del Partido.-

Usted camarada Secretario General propuso plazos de 30 días para que los camaradas del exterior reconozcan "la autoridad orgánica del partido", prohibiendo además la circulación de documentos y periódicos no autorizados por Uds. y acusando a los militantes que se manifiesten partidarios del MR2, Coordinadora de Regionales y Dirección de Consenso de actividades fracciónales"... exponiéndose a las sanciones que tales actividades comportan, esto es la expulsión de sus filas".

Para los militantes que combatidos en el interior del país el plazo de 90 días para que reconozcamos "La Dirección Legítima del Partido elegida en La Serena, su línea política establecida en el pleno de La Habana, con asistencia de representantes del interior para que nos integremos "a la organización partidaria". Esto es bajo la dirección del pequeño grupo de compañeros que ustedes han nombrado desde, el  exterior y que reconocen  "como Dirección interior única al conjunto de militantes cooptados al Comité Central y que continúan la tarea desarrollada, hasta su desaparición, por el camarada Exequiel Ponce y la Dirección por él conducida".

Todas sus proposiciones al parecer fueron aceptadas por unanimidad por el "Secretariado Exterior" demostrando el alto grado de unidad ideológica, política y resolutiva alcanzado por los miembros de la Dirección en el exterior. Esto, según nuestra opinión, es muy positivo para la lucha de clases que estamos librando y que cada día será más y más violenta.

En verdad ese solo hecho es para felicitarnos.

b) Algunos métodos empleados para hacer aprobar esas Resoluciones .-

El "Secretariado Exterior"' aprobó esas resoluciones bajo dos amenazas visibles; la posibilidad cierta de la división del Partido Socialista de Chile y todas las funestas consecuencias para la clase obrera y el movimiento popular en la lucha contra la dictadura, y 2° su renuncia indeclinable a la Secretaría General del Partido si sus Proposiciones orgánicas básicas son rechazadas.

Sobre el primer punto hemos dicho que es perfectamente posible superar las dificultades internas sobre la base de los principios revolucionarios del marxismo-leninismo y con métodos correctos. Sin embargo, tenemos que lamentar que  las "Proposiciones Orgánicas Básicas" en vez de dar una solución correcta a los problemas partidarios los agravan. Toda vez que más que proposiciones, constituyen un ultimátum, el que, por lo que se ve, fue acatado por el "Secretariado Exterior" como demostraremos más adelante.

Sobre lo segundo, en verdad, es desalentador que se recurra a esos métodos incorrectos para hacer aprobar resoluciones en el Partido. ¿Acaso esos son métodos marxistas-leninistas proletarios? ¿Es esa la aplicación correcta del Centralismo Democrático de que tanto se habla?

Valiente "Dirección Política Revolucionaria" que acepta "discutir" los graves problemas del partido bajo esa amenaza.

En el Partido Proletario Revolucionario no hay renuncias en sus altos mandos, ni menos cuando estamos empeñados en una lucha a muerte contra el feroz enemigo de clase. Esos "métodos" se empleaban antes en el Partido en la época legal. Ahora en las duras condiciones de ilegalidad son inaceptables. Figurémonos que el Camarada Altamirano se encontrara en el interior del país dirigiendo en la práctica al Partido desde la clandestinidad y nos presenta su renuncia indeclinable por tal o cual motivo. Las consecuencias serían funestas.

En el Partido Proletario Revolucionario, en guerra permanente con el enemigo de clase, no hay renuncias en los órganos de dirección, sólo hay promociones de acuerdo con la capacidad del militante y las tareas encomendadas, y hay remociones por faltas cometidas, por enfermedad u otros motivos. Recurrir a los métodos de las "renuncias" en el Partido es terminar con los principios de la Dirección Colectiva e implantar en su reemplazo los métodos personalistas y caudillistas condenados por los Estatutos del Partido. Los acuerdos tomados en esas circunstancias restan seriedad y validez para los militantes.

Los dirigentes revolucionarios no renuncian a sus cargos partidarios ni aunque queden en minoría, desde esas posiciones siguen luchando por sus ideas, seguros que triunfarán si son correctas. Esa actitud proletaria la permiten el Centralismo Democrático y la Democracia interna partidaria. Así, también, lo enseña la experiencia revolucionaria internacional.

c) El Comité Central y el Pleno de La Habana

Usted y el Secretariado Exterior, nos emplazan a reconocer la Dirección legítima elegida en La Serena, su línea política establecida en el Pleno de La Habana y a integrarnos en un plazo de 90 días a la organización partidaria.

Esto del reconocimiento de la Dirección Central tiene para nosotros en las nuevas condiciones que el Partido enfrenta la lucha sólo un valor formal. Desde el punto de vista de los Estatutos del Partido nadie puede desconocer la legitimidad de la Dirección Central (Aunque debemos recordar que hace tiempo cumplió período reglamentario).

De lo que se trata y eso es lo más importante hoy en día desde el punto de vista político, es dónde se instala la Dirección Política máxima a dirigir los combates revolucionarios de las masas. Nosotros estamos convencidos que, el núcleo fundamental de dirección debe estar y asumir su puesto y cumplir con su deber para lo cual fue elegido en el interior del país, en el seno mismo donde están las fuerzas fundamentales de la revolución y está la arena de combate, donde se libra a cada hora y todos los días la lucha contra el sanguinario enemigo fascista. No concebimos en ninguna circunstancia que la revolución se dirija por control remoto, a miles de kilómetros de distancia de donde está el sitio de la lucha. Si alguien cree en esa posibilidad está profundamente equivocado y está exponiendo al Partido y a todo el movimiento popular a nuevos golpes y a nuevas, sangrientas derrotas. Nosotros no los seguiremos por ese camino.

Así lo entiende, también, todo el partido, puesto que en ninguna parte de los Estatutos deja la más mínima posibilidad que la Dirección Central se instale y dirija la lucha desde afuera del país. Está claro que la base del Partido eligió al Comité Central para que dirija desde adentro del país, en la buena y en la mala, la lucha del pueblo. Y Así parece entenderlo débilmente usted cuando plantea en la "Minuta sobre problemas de Dirección Interior y Cuestiones del Partido" refiriéndose al funcionamiento del Comité Central "obviamente que éste debe reforzarse y tomar las medidas para funcionar dentro y esto, también, se acordó en La Habana".

Ahora bien, hace cerca de dos años que se había tomado ese acuerdo en La Habana y usted lo recuerda en Julio recién pasado en la Minuta, pero en Septiembre, o sea, un mes después que usted recuerda esa resolución de "tornar medidas para funcionar dentro..." usted mismo presenta un informe al "Secretariado Exterior" donde no sólo se olvida de ese acuerdo sino que forman todo un aparato orgánico burocrático superestructural para dirigir al Partido y a la lucha desde el exterior. En esas "Proposiciones Orgánicas Básicas" sólo falta el Departamento Electoral, el de Administración Municipal y el encargado de la Brigada Parlamentaria para conformar un organigrama completo del funcionamiento partidario como en los mejores tiempos de trabajo legal del Partido en el país.

Qué diferentes se ven las cosas y la lucha actual del Partido desde el exterior.

Se nos ocurre que esas "Proposiciones Orgánicas Básicas" toman al Partido como una gran empresa cuyos ejecutivos máximos están en Europa, quienes piensan y resuelven lo que deben hacer los trabajadores en el interior del país con todos los riesgos que el trabajo demanda, pero que para eso se les manda dinero, y se les paga. O que el centro de gravedad de la situación política chilena está en el exterior y que ahí debe instalarse la Dirección del Partido.

O que en el interior es imposible organizar el trabajo partidario con ascendiente en la masa en las actuales condiciones y que debiéramos mantener algún nivel "orgánico para realizar algún trabajo de agitación y propaganda en espera de una "apertura democrática" que permitiera el traslado al país de todo el equipo burocrático, único capaz de pensar y resolver, hoy en el exterior, asumir sus puestos dirigentes y poner orden en el Partido „

Se nos dice que debemos acatar las resoluciones del Pleno de La Habana. En el interior del país el grueso del Partido no las conoce. Los cooptados que son la dirección reconocida por ustedes no han sacado ni una edición dándolas a conocer. Mal puede pedírsele al Partido en el interior que las acate. Más aún cuando ustedes mismos en el caso de "esforzarse y tomar medidas para funcionar dentro", acuerdo que también se tomó en La Habana, no lo han cumplido. Surge otra vez la idea de sacar resoluciones para que otros las cumplan, cumplirlas a medias o cumplir solamente las más fáciles donde no peligra el pellejo.

Camarada Secretario General, usted dice en la "Minuta sobre Problemas de Dirección Interior y Cuestiones del Partido" que en el Pleno de La Habana hubieron problemas de fondo no resueltos. Que en definitiva sólo serán resueltos por un Congreso y que también hay acuerdo para realizarlo cuanto antes posible. Que "El Pleno de La Habana", en aras de la unidad partidaria, obvió la discusión de la experiencia Unidad Popular, materia sobre la cual hay profundas diferencias".

A nuestro juicio esa actitud no es correcta. Para una Dirección política revolucionaria no pueden haber problemas que no se puedan discutir porque existen divergencias y se pone "en peli gro la unidad partidaria". Justamente, para eso es la discusión en el Partido proletario usando el método marxista-leninista de la crítica y autocrítica, analizar los problemas políticos y los fenómenos sociales en los cuales participa el Partido como actor principal. Zambullirse en la profundidad de ellos y extraer de allí las experiencias tanto positivas como negativas, que sirvan para los combatientes futuros, solamente así se une al Partido sobre una base sólida de principios.

La experiencia Unidad Popular dejó al proletariado chileno profundas y ricas enseñanzas. Su derrota costó al movimiento popular la ilegalización de sus partidos de clase; la desarticulación de sus organizaciones de masas, miles de cesantes que hoy vagan hambrientos con sus familiares por los caminos de la patria  miles de detenidos, desaparecidos y muertos. Se ha retrocedido en la historia social de Chile a unas cuantas décadas atrás. Y es ese acontecimiento histórico trascendental que los camaradas dirigentes del exterior no se atreven a discutir porque los divide. Nosotros no creemos que se pueda trazar una línea política correcta sin discutir el período Unidad Popular, sin sacar sus experiencias profundas y sobre esa base trazar la estrategia y  táctica futuras. Además el partido le debe a la clase obrera y a las masas populares una autocrítica de su gestión durante ese período. Así seremos un partido serio, revolucionario. Así diciéndole la verdad al proletariado y al pueblo creerán en nosotros y aceptarán nuestra dirección.

Justamente con este propósito es que en el interior del país ante la ausencia de Dirección, lo primero que nos planteamos como partido fue dar una explicación autocrítica de lo acontecido el 11 de Septiembre. No vacilamos en ningún momento en decir la verdad aun cuando pudiéramos herir a más de alguien responsable de "crítica", y podemos decir a ustedes que, en gran medida, esta actitud nuestra nos ha abierto las puertas de muchos militantes y base partidaria.

d) La Coordinadora Nacional de Regionales es una instancia de Dirección del Partido Socialista de Chile.

Usted camarada Altamirano y el "Secretariado Exterior" nos comunica para que en un plazo de 90 días nos integremos a la organización partidaria. Debemos informarle que desde hace mucho tiempo estamos integrados. Somos el Partido Socialista de Chile. Durante estos tres años hemos defendido con intransigencia indomable la vigencia histórica del Partido; hemos levantado en alto sus banderas estratégicas y tácticas; hemos fomentado su pureza orgánica y hemos combatido y derrotado toda posición liquidacionista anti partido; hemos entregado, de acuerdo con nuestros medios y capacidad, dirección a nuestra clase y a nuestro pueblo,, Muchos valientes y magníficos camaradas han caído en la lucha defendiendo al partido y aplicando la línea revolucionaria. Es el precio que pagamos los socialistas por nuestra lealtad a los trabajadores ¿no significa esto estar integrados?

Lo que pasa es que no se quiere ver la realidad partidaria al interior del país, no se quiere reconocer que la Coordinadora de Regionales no sólo es el destacamento organizado más fuerte y sólido sino que es la instancia de Dirección más dinámica y capaz con que cuenta el Partido en el interior.

El intento de colocar a la Coordinadora a un mismo nivel de los camaradas del MR2 y Dirección de Consenso es confundir la real situación del Partido, es tender una cortina de humo para ocultar la realidad y actuar después sobre bases falsas.

Se acusa a la Coordinadora de fracción para "justificar" el reconocimiento y financiamiento como única Dirección interior a un pequeño grupo de compañeros que aceptan ser dirigidos desde afuera no importándoles las consecuencias políticas internas y futuras. Ellos sumirán más tarde su responsabilidad.

La integración a la "organización" partidaria" ustedes la entienden en el sentido que los militantes organizados en la Coordinadora de Regionales, que es lo más consciente, mayoritario y capaz con que cuenta el Partido en el interior acepten la dirección de ese pequeño grupo de camaradas. O sea que aquí la mayoría debe plegarse a la minoría.

Y los cooptados han notificado al partido que toda incorporación a su grupo será individual. O sea tenemos que disolvernos, dejar de sacar todas las publicaciones del Partido como "Revolución", "El Libertario", "La voz del Trabajador", en Concepción, "Combate" en Valparaíso, etc. puesto que los cooptados y ustedes no autorizan su circulación en el interior. Esto significa, y queremos decirlo con toda franqueza y honestidad, la liquidación de lo mejor del Partido en Chile y negarle dirección política a los trabajadores y a las masas populares. Esas posiciones liquidacionistas, anti-partido, ningún socialista las aceptará.

Ahora bien, cabe preguntar ¿quiénes son los fraccionalistas? ¿Los que en un momento histórico de la vida del partido, en un clima de derrota, de desbande y dispersión total, acosados por todas partes por la más violenta represión reaccionaria, se organizan, toman en sus manos las banderas de la vigencia histórica del partido; lo mejor de la tradición revolucionaria; defienden sus postulados estratégicos y políticos? o ¿serán fracción aquellos que amañando a su manera les Fundamentos Políticos y los Estatutos del Partido, recurriendo a métodos ya fracasados trágicamente, toman actitudes liquidacionistas, anti partido?

La respuesta se la dejamos a todos los militantes del Partido del Interior y en el exilio que se mantienen fieles a sus postulados revolucionarios.

e) Los Cooptados

En "REVOLUCION" N° 4, de Junio de 1976, analizamos críticamente el "manifiesto al pueblo" de los cooptados, de Abril de 1976, que circuló en un pequeño sector partidario. A través de ese análisis se ve con toda claridad las divergencias que ese grupo mantiene con las posiciones estratégicas y tácticas del partido. En ninguna parte han reconocido que el "Documento de Marzo" que contiene tantas desviaciones anti partido haya sido dejado de lado por ellos, a pesar que usted dice, camarada Altamirano, que el Pleno de La Habana lo consideró sólo utilizable en la discusión interna. Más aún, ese grupo de camaradas ha planteado que la Política del Frente de Trabajadores ya no tiene validez y la misma constituye un error histérico del partido superado por su participación en la Unidad Popular de ahí parten todas las desviaciones reformistas, revisionistas, social- demócratas. ¿Están ustedes de acuerdo con esas posiciones?, debieran declararlo públicamente.

Con el camarada Ponce estuvimos a punto de solucionar y superar los problemas de Dirección del Partido, su detención lo echó todo a perder. El grupo de cooptados se han negado sistemáticamente a sostener conversaciones con la mayoría del partido organizado en la Coordinadora. Sí ustedes no los apoyaran y financiaran desde afuera, ese grupo hace tiempo que habría desaparecido o se habría incorporado a los organismos verdaderamente regulares del partido y habrían dejado de ser un foco de división interna. Ustedes tienen gran culpa de esto.

Cuando se superen los problemas de Dirección del partido, cuando logremos una sola Dirección política revolucionaria para todo el partido que lo unifique sobre la base de los principios revolucionarios, que de confianza de continuar con intransigencia su camino histórico, entonces, y sólo entonces, la Coordinadora Nacional de Regionales perderá su vigencia y dejará de existir. Unidos todos continuaremos la ruta hasta alcanzar la victoria total contra el sistema capitalista y por la construcción del socialismo.

Tras el objetivo de superar los problemas ideológicos, políticos y de formar una verdadera Dirección Única estamos dispuestos y preparados para conversar con otros sectores dirigentes y personalidades del Partido.

El caso especial de Rolando Calderón

Ustedes han prohibido la circulación en el exterior de todo documento del partido que emane de la Coordinadora. Rolando Calderón se ha destacado en los ataques contra el Partido organizado en la Coordinadora, llegando al extremo de delatar a los que nos encontramos en el interior. En efecto, en la tercera reunión de los militantes del partido en América Latina, efectuada en Quito, Ecuador, los días 25 y 26 de Septiembre, y que usted debe conocer, se resuelve: "Esta Secretaría propone la expulsión a la Dirección del camarada Rolando Calderón que, siendo miembro de la Comisión Política, ataca públicamente el documento que el partido llevará a reunión de la Unidad Popular en México e impugna la línea allí diseñada por la Dirección y refrendada por las bases, que luchan en el interior y por los militantes de estos países, en carta abierta al compañero encargado del Partido en Cuba, Julio Benítez y fechada el 8 de Julio. Reitera su conducta anti partido en conferencia de prensa donde da a conocer los problemas internos del partido debilitando sus posiciones correctas frente a otros sectores de izquierda y dando descripciones de compañeros que se encuentran en el interior, lo que constituye un acto de delación'''.

¿Qué dice usted, camarada Altamirano de la denuncia y resolución de los camaradas del partido que se encuentran en América Latina? ¿Podemos tener confianza en Calderón que forma parte del "Secretariado exterior" de la Comisión Técnica; de la Comisión de Cooptación encargada de aprobar a los compañeros que forman la Dirección interior aceptada por ustedes?

Desde luego nosotros estamos pidiendo a los militantes del partido que están en el exterior mayores antecedentes sobre el acto de delación de Calderón y si esto se confirma plantearíamos a las bases del partido su expulsión inmediata de sus filas, no solamente por delator sino, también, por los delitos de tránsfuga y desertor del movimiento obrero y abandono de sus cargos y deberes partidarios para lo cual lo nombró el Congreso de La Serena.

Imagínese usted si la delación se produce en el interior del país, esto significa la detención, tortura y muerte de militantes del Partido. Nosotros no justificamos la delación de ninguna manera y la hemos combatido y condenado duramente en estos años de terror policial.

Ustedes también tienen la palabra sobre este grave problema.

f) Estamos a tiempo para superar las dificultades

Como podrá usted comprender, la situación anómala creada en el Partido es mucho más profunda de lo que algunos se pueden imaginar. "Las Proposiciones Orgánicas", aprobadas y puestas en práctica desde el 16 de Diciembre de 1976 en el exterior, en vez de solucionar los problemas los agravará, empezando la "caza de brujas" y aparecerán de nuevo los eternos oportunistas y aduladores que siempre de cualquier manera se aferran a la cumbre partidaria, como la mosca nauseabunda se aferra a la miel para hartarse allí a sus anchas. Las proposiciones orgánicas que barren con la democracia interna partidaria, puesto que no se les deja a los militantes ni elegir a sus dirigentes de base, porque todo lo imponen ustedes de arriba, traerá como consecuencia la rebelión de las bases del partido, rebelión que ya empezó según nuestras informaciones agudizando aún más los problemas internos .

Nosotros les decimos derecha y fraternalmente que debieran ustedes detenerse en ese camino que precipita al partido a una posible división. No asuma, camarada, esa grave responsabilidad histórica. Compañero Secretario General del Partido, en la "Minuta sobre Problemas de Dirección Interior y Cuestiones del Partido", Julio de 1976, usted dice en el punto 10, refiriéndose al Pleno de La Habana: "El Pleno consideró la situación de los organismos partidarios desvinculados de los aparatos partidarios y dispuso su integración incluido el más alto nivel interior". Y agrega en el punto 11: Se implementaron las medidas para lograr la integración, nuevas y repetidas caídas impidieron su materialización y han hecho más difícil la solución del problema".

En el subtítulo "Los problemas de hoy día" en el punto 10 usted continúa: "La dirección del Partido ha buscado y busca resolver el problema interno, pero no quiere entenderse con sedicentes representantes. Quiere y está dispuesta a conversar o intercambiar criterios con quienes están en el interior o salgan precisamente para este objeto..."

El punto 11 dice: "La Dirección y los acuerdos de La Habana se fundamentan en los acuerdos de los Congresos del Partido, en la línea de Frente de Trabajadores y en una perspectiva revolucionaria" .

"Defienden la vigencia histórica del Partido y su alternativa revolucionaria. Quieren superar vicios y errores y que sus cuadros vuelvan superiores al país. Necesitamos homogeneidad y disciplina".

Camarada, la verdad es que la Minuta de Julio de 1976, plantea desde un punto de vista distinto los problemas del Partido de como lo plantea su informe el "Secretariado Exterior" los primeros días de Septiembre de 1976. A nuestro entender en la Minuta se nota el deseo de conversar y buscar solución a los problemas partidarios, mientras que en el informe y las medidas orgánicas propuestas cierran esa posibilidad y ahondan los problemas.

Nosotros reiteramos, una vez más, interpretando a la gran mayoría de las bases del partido, nuestro espíritu unitario. Queremos conversar franca, leal y honestamente y buscar una solución sobre la base de los principios revolucionarios a los problemas internos que nos aquejan.

Estamos listos para enviar una delegación del interior para que inicie y sostenga las conversaciones pertinentes, creemos podría ser a nivel del Comité Ejecutivo del Secretariado compuesto por los camaradas Altamirano, Sepúlveda y Almeyda.

Podría llegarse a acuerdos para la formación de una Dirección única de emergencia del partido que lo unifique y lo dirija en la línea contra la dictadura militar fascista tanto en el interior como en el exterior.

El derribamiento de la dictadura, a través de una amplia política de masas y por el camino de la insurrección, es el objetivo político inmediato del partido junto con el pueblo en su lucha por el socialismo en Chile. Todos los socialistas podemos y debemos unirnos tras ese objetivo. Los que estamos en el interior llevamos y estamos en la primera línea de combate. Pero no es menos cierto que muchos camaradas en el exterior han jugado un importantísimo papel en la lucha contra la Junta Militar Fascista. Gracias a su labor se debe en gran parte el aislamiento internacional de la Junta. Creemos que deben continuar esa tarea solidaria y no descuidar por ningún motivo su preparación ideológica, política y militar. Vivir y actuar con el corazón y la mente en Chile, su magnífica clase obrera y su altivo pueblo. La hora del retorno a la Patria ya comienza y los socialistas que se encuentran en el exterior tienen que venir bien preparados para la lucha en todos los terrenos y el retorno tiene que ser antes que caiga la Junta, tienen que venir a participar junto al pueblo en su derribamiento. Sobre este aspecto, también, se puede cambiar ideas y tomar las medidas para su cumplimiento.

También es correcto que la lucha ideológica debe darse en el Partido con toda energía, debemos hacer triunfar en todos los niveles la ideología del proletariado, el marxismo-leninismo, y barrer de su seno la ideología de las clases enemigas.

Esa intensa y profunda lucha ideológica tendrá que culminar con el perfeccionamiento de la Declaración de Principios del Partido (sus Fundamentos Políticos), su Programa, donde se contemplen con toda claridad sus objetivos estratégicos y tácticos. Basados en un estudio de la sociedad chilena y Latinoamericana y mundial, de las experiencias de la clase, de las masas y del pueblo; donde se señale a los enemigos fundamentales de la revolución chilena y se tenga una correcta política de alianzas y el papel que a la clase obrera y al partido le corresponden en ella. Esa discusión ideológica tendrá que girar, también sobre los Estatutos del Partido y señalar los cambios y modificaciones que tendremos que introducir en ellos de acuerdo con las nuevas experiencias adquiridas por el partido durante estos últimos meses y que le permita transformarse en un verdadero destacamento de vanguardia revolucionaria de la clase obrera y del pueblo trabajador en su lucha sin cuartel por el socialismo.

Todo esto sería refrendado por un torneo nacional del partido el cual elegiría también a su Dirección máxima compuesta por sus militantes más capaces teórica y políticamente, honestos, decididos y valientes.

Camaradas, miradas así las cosas no encontramos imposible superar los problemas internos. Sólo necesitamos colocar en el centro de la discusión los intereses del proletariado y de la revolución y despojarnos de todo sectarismo, de intereses personales, de grupos o de "tendencias" que entraban esa unidad.

La Junta Militar Fascista que hambrea y masacra a nuestro pueblo se aísla cada día más, cruje por todas partes y algunos de sus personeros a su servicio empiezan a abandonarla; el descontento de las masas es enorme y un gran odio se está acumulando en su seno. Cuando las masas pierdan el miedo, se organizarán y se lanzarán al combate, no habrá fuerza ni barrera capaz de detenerla. La revolución avanzará impetuosamente.

En medio de esa batalla, el Partido Socialista de Chile jugará su rol histórico, siempre y cuando supere sus problemas, sus fallas, sus debilidades.

La clase obrera y todo el pueblo trabajador necesitan del Partido. No los defraudemos. Es un mandato de nuestra historia y de nuestros mártires, no traicionemos su memoria.

Camarada Secretario General. Hemos respondido al requerimiento que se nos ha hecho, tal vez con un poco de pasión que hiera a algunos camaradas. No es nuestro ánimo ofender personalmente a nadie. Sólo hemos expuesto con toda claridad y honestamente nuestros puntos de vista y esperamos, también, que de la misma manera se nos conteste.

Lo importante es que está abierto el canal de discusión por el cual podemos empezar a discutir y buscar solución a los problemas del Partido.

Reiterándole nuestros saludos fraternales y revolucionarios para usted y para cada uno de los miembros del Partido en el exilio.

LIBERACION Y SOCIALISMO CUESTE LO QUE CUESTE

LUCHAR Y UNIR

AVANZAR SIN TRANSAR

"VENCEREMOS"

LA COMISIÓN POLÍTICA DE LA

COORDINADORA DE REGIONALES

PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE

Santiago, Diciembre de 1976

Última actualización ( 09-09-2010 a las 09:05:47 )
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